Herodes, dónde estás?

Sentado en la sala de espera del dentista. Hoy toca revisión final (después de haberme dejado unos 200 euros este año en la boca) lo que significa que tienes día pero no hora, a cualquier hora que llegues te atenderán. Me voy a primera hora para evitar mucha gente. Empiezan a las 4. Llego a las 4 y cuarto: 6 personas por delante, todo un éxito mi razonamiento…

Empiezo a jugar con el móvil (sólo uso los juegos en las salas de espera) hasta que descubro una revista en la que viene “El polémico embarazo de Letizia” en manos de una chica. A todo esto sigue entrando gente que va (espero) después de mi. Uno de estos grupos (numerosos) los forma un matrimonio jóven, la madre de ella y un niño de unos 4 ó 5 años, un poco repelente. Se acerca a la fuente del agua (yo estaba al lado). La madre le advierte (“ven aquí”) y la abuela también hasta que el niño acciona la fuente. La abuela se levanta como un resorte y le aparta de la fuente al grito de “vas a mojar a este señor”. Yo, sin inmutarme, sigo con mi partidita de Skipping stones no dándome por aludido a lo de “este señor” (me sorprende no ser “este chico”…).

Y el guaje me mira y le dice con total naturalidad a su madre: “se parece un poco al abuelo Félix, así, calvito”. No he podido contener la sonrisa, aunque sin levantar la mirada de la pantalla del móvil al ver, por el rabillo del ojo, como dos personas levantaban la vista de las revistas para mirarme. Maldito niño. Espero que Santos te meta mucho miedo y odies ir al dentista toda tu vida por ese comentario.

Eso sí, no me he puesto rojo, porque para eso soy “este señor”. Así que, para no deslucir mi tratamiento, he cambiado el móvil por la revista de Letizia en cuanto se ha quedado libre.

One thought on “Herodes, dónde estás?

  1. Desgraciadamente nos vamos haciendo mayores, y los comentarios del tipo “este señor” se hacen cada vez más frecuentes cada vez.
    Yo lo noto especialmente en mi trato diario con el público. Si, ese público tan fascinante que en algunas ocasiones me trata de usted y utilizan el termino “señor” y otras veces me maravilla preguntándole a alguno de mis compañeros por mi por “el chico joven”… que vida esta!
    🙂

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